domingo, 24 de mayo de 2009

Cuando del papel salió Carolina.


Carolina, que se había escapado de un poema de Darío, era arte puro.Ella era actriz camuflada, con guiones de infinitas alegorías, vestida con disfraces de otro mundo a kilómetros de aquí. De solo mirarla daban ganas de saltar al vacío para morir y resucitar en sus aliteraciones que se precipitaban por su boca cuando, en su cama, disfrutaba de las vistas de un París nevado en primavera. Carolina también escribía poesía. Con sus ojos dibujaba pareados en los de él y la luz que se veía reflejada en ellos chisporroteaba entre sus pestañas altivas como ascuas de fuego. Después, con las cenizas que quedaban, dibujaba a carboncillo sonetos y estrofas de medida irregular al compás de sus latidos. Siempre esperaba a verlo para escribir, así el ritmo se volvía frenético en cuestión de segundos y las rimas se mezclaban unas con otras y las comas y los paréntesis y los signos de exclamación. Todos hacían una orgía en su hoja de papel pero ella no quería compartirla, no. Siempre decía que se desnudaría primero delante de él y después, del mundo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Y de repente, todo.

Todo.
Todo.
Todo.




Infinito.
Porque una vez dije que el infinito huele a mojado y hojas verdes.
Eres ese color :)


sábado, 9 de mayo de 2009

Me sabe la boca a bombón de café.

"Amélie tiene de repente la extraña sensación de estar en total armonía consigo misma. En ese instante todo es perfecto: la suavidad de la luz, el ligero perfume del aire, el pausado rumor de la ciudad... Inspira profundamente y la vida ahora le parece tan sencilla y transparente que un arrebato de amor, parecido a un deseo de ayudar a toda la humanidad, la invade de golpe"


Quiero ser y estoy siendo. No me lo puedo creer.
Con la clave en el bolsillo y los ojos llenos de luz me he deslizado por un destino que creía imposible. Me sumerjo en lo más profundo de mí misma y rescato palabras difuminadas en pensamientos color pastel, cada día son más dulces. Me encuentro y me pierdo. ¡Sigo siendo una paradoja con patas! eso el tiempo no lo ha cambiado, pero sí lo del café, que antes no me gustaba (demasiado amargo para ser real, que me cuesta enfrentarme a todo porque soy una cobarde...) Me recuerda a cuando alguien te mueve las cosas de sitio, siguen estando ahí, pero no es su mismo ahí...

http://www.youtube.com/watch?v=ltaPh078Bwk&NR=1

domingo, 3 de mayo de 2009

Les bras de mer.

Ómicron es como la "o" de mi nombre: va justo después del principio, casi forma parte de él. Es un ente hermafrodita, quizás por eso sólo somos amigos aunque haya estado tentada de enamorarme de él y es también diferente porque existe solo a ratos, puede desaparecer siempre que quiera, no como yo, que tengo que dar explicaciones a la pared.
Ahora sigo aquí, en el Atlántico, a veces pienso que formo parte de su arena y me deslizo con el viento...
Yo quiero morir aquí, pero no voy a vivir siempre con los pies adheridos a la orilla, me tengo que mover venga o no Ómicron conmigo. Él me dice que cierre los ojos, que toca dormir y descansar y que me ponga sólo el pantalón de pijama plateado de estrella color luna, que así parezco una sirena (su sirena) de ciudad, de esta ciudad que a duras penas besa el océano y por la noche la tierra y él parecen un solo elemento. Y eso le digo yo, que quiero ser un solo elemento (quiero ser)
Cierro los ojos, abro la ventana. Que entre el viento y me acune en la cama, en la arena, me deslizo...


http://www.goear.com/listen/52de3fa/Les-Bras-de-Mer-Yann-Tiersen

domingo, 19 de abril de 2009

Amor de conejos. (demasiado naïf para el mundo)


Pintemos las paredes rosa de nuestra catedral en un paraíso de esos sólo realizables en la imaginación. Habitación desalojada, seamos nuestra religión.
Seamos los ocupas del cielo.
Sentémosnos en las nubes acariciando la ternura que también se mastica si abres los poros de la piel, son como granos de azúcar en el té.
Todo es más dulce si nos cogemos de las manos.
Háblame de todo, que no me canse de tu voz ni soñando (despierta) que si lo hiciera contigo delante des palmas en el aire y me despiertes de mi gilipollez transitoria (¿transitoria?) la que me entra cuando me pongo contenta y aún no ha empezado la tormenta en mi cerebro.
Méceme. Cántame una nana (tu vida es más que suficiente)
Acariciame el pelo hasta que mis pestañas se abracen.
Escucha como late ese órgano que bombea sangre sin parar (casi puedo leer tu sonrisa en el papel) ¿Lo notas? cada segundo que pasa tu mano encima se llena de vida. Quizás después de esto deje de ser un zombie, sólo si me besas, claro, tampoco se trata de un milagro.
Es mi realidad, de rebote la tuya, y ahora flipas y me miras con cara de "no entiendo nada, ¿quién me ha narcotizado?" Entonces dudas de echarme la culpa pero tus intenciones duran una milésima de segundos porque en ese precioso instante te miras y descubres que tu mano se ha petrificado junto a la mía,que tus ojos se han clavado en los míos,que tus labios son imanes y mi boca la Tierra y...¡urgencia!

Tras destapar este velo de tu consciencia te despiertas, secándote el sudor de la frente, la respiración desenfrenada.
El mundo rosa se ha desvanecido a la vez que tu imaginación se ha hecho grande. Lo único que te hace sospechar que haya algo de cierto es el espumoso algodón de azúcar de la mesilla de noche, sin probar ni tocar si quiera, junto a un sobre que contiene una tarjeta:

"Nos queda aún por pintar el techo"

lunes, 13 de abril de 2009

Canto de una sirena de ciudad.


Vámonos a un bar, vamonos a un parque, vámonos a cualquier parte; vámonos a reirnos del mundo, de nosotros mismos, del tío que da el tiempo en el telediario, que nos había dicho que estaría nublado y que se acercaba una borrasca y aquí estamos, comíendonos el sol a dos manos, bebiéndonos a sorbos cada vez al mirarnos ¿y qué mas dará todo? las formalidades son un coñazo. Llévame a un rincón infinito, de esos de los que bromeamos a veces y sonríes y entonces parece que el mundo se ha filtrado en tus labios y está reflejando lo más bonito y creo morirme, pero no, tú me recuerdas que estoy viva y que por nada del mundo querría dejar de existir.

Sólo espero que si todo se detiene en un pestañeo suave me prometas que nos encontraremos en nuestra próxima vida, que me pido reencarnarme en sirena y que me encuentres un día, pegada a tu barco de vela y el Atlántico sur nos guiñe con olas de espuma brillante y alargues tu mano fuera de la proa y me agarres...


Y no me sueltes nunca.

viernes, 10 de abril de 2009

Azul + blanco = pequeño mundo


Ahora soy impermeable para la lluvia camuflada, pero no insensible, al contrario: me voy encontrando y cada día más y ¿sabes? mis manos cada día son menos frías y más seguras gracias a pequeños astros que encontré espolvoreados como purpurina en un collage de niños de primaria. Es dulce, limpio, puro el pequeño ecosistema que han crado para mí (y que sin darme cuenta he sido la que más ha colaborado) Da igual que me caiga infinitas veces; el suelo está acolchado pero esta vez no, no son palabras (ni llenas ni vacías) esta vez es algodón de azúcar de color celeste.